26/4/00

- Un llamado difícil de callar-


-Kyo-
¿Maia? me dijeron que me necesitas para esta prueba
-Maia-
(mirando hacia otro lado, un poco apenada) si… bueno… la última prueba… es una pelea…
-Kyo-
¿una pelea? ¿y te dejan tener un compañero?
-Maia-
 (Se coloca las manos detrás de la espalda, todavía viendo a otro lado) pues… nos dijeron que debíamos escoger a un suboficial que nos ayudara con esta prueba…
-Kyo-
comprendo… (apreciando la pose de Maia) ¿no pareces muy preocupada, es un oponente fácil?
-Maia-
 (se tensa un poco) en realidad… (ahora se voltea a ver a Sasuke) es un maestro fuego… y supongo que por estar en el examen, ya debería tener rango de teniente
-Kyo-
¿un maestro fuego? jajaja (ríe animado) que bueno saber que tengo una maestra agua de mi lado y que soy un lobo guerrero de la tribu agua del sur
-Kyo-
somos dos opuestos naturales contra el solo (levanta el puño en señal de confianza) seguro le ganaremos
-Maia-
 (Maia se sonroja y ve a Kyo a los ojos directamente) yo… confío en ti
-Kyo-
 (Kyo se sonroja, manteniendo la mirada fija en Maia) yo también confío en ti Maia, estoy seguro que no te defraudaré (cerrando el puño en señal de victoria)
-Maia-
 (Maia sonríe) de alguna manera… me siento mas segura de ganar ahora
-Kyo-
Vamos Maia (Kyo da la espalda a Maia y mira el campo de batalla), pronto será nuestro turno
-Maia-
 (Maia se acerca a Kyo y lo toma del brazo)
-Maia-
Kyo… (susurrando) estoy feliz de que estés aquí…
-Kyo-
yo también estoy feliz de estar aquí contigo (Kyo sostiene la mano de Maia que sujeta su brazo), gracias por considerarme tu guerrero
-Maia-
 (Maia lo suelta al ser llamada por el examinador. Luego da unos pasos al frente y se voltea esperando a Kyo)
-Kyo-
vamos, démosle una probada del orgullo polar a ese maestro fuego

[…]


-Examinador-
¡Se termina la prueba! ¡el alférez Sasuke se encuentra inmovilizado!

Maia comienza a caminar con una expresión eufórica en el rostro, en dirección a Kyo. De repente una expresión aguda de dolor atraviesa el rostro de Maia y comienza a tambalearse. Maia da unos pasos mas antes de perder el balance. Kyo la sostiene justo a tiempo para evitar que caiga. Maia sonríe por sobre una expresión clara de dolor, levanta uno de los brazos y rodea el cuello de Kyo para sostenerse, hablando con mucha dificultad.

-Maia-
Kyo… lo hicimos…
-Kyo-
 (sonrojado, Kyo sostiene a Maia con firmeza) si… lo hicimos

Maia se acerca al rostro de Kyo, entrecerrando los ojos. Kyo responde, confundido, pero es sorprendido al sentir el peso del cuerpo inconsciente de Maia.

[…]
Maia abre los ojos lentamente, encontrándose el familiar entorno de la clínica. Ve a Kyo a un lado de su cama, con un vendaje alrededor de su rostro.

Kyo
¿te encuentras bien?
Maia
¿Kyo? (Maia mira a su alrededor, tratando de entender donde está)
Kyo
tranquila, estas en la enfermería, la señorita Kikyo me dejó visitarte (sonríe)
Maia
Oh…(se relaja, pero aparece una expresión confundida en su rostro) y… ¿el examen?
Kyo
jeje (animado) ¿no lo recuerdas? ¡aprobaste!
Maia
 (sonríe ampliamente y suspira aliviada) ¡lo hicimos! (ve a los ojos a Kyo)… no lo hubiera hecho sin ti…
Maia
 (sus ojos se mueven lentamente hacia la mejilla de Kyo, pausan por un momento y luego Maia se sobresalta ligeramente) ¡Kyo!… ¿y eso? ¿no te han atendido? (se incorpora y extiende una mano invitándolo a acercarse mientras con la otra busca instintivamente su bota de agua. Se sobresalta al darse cuenta que su única vestimenta es una bata de paciente, tras lo cual se cubre celosamente con las sábanas de la cama)
Kyo
 (Kyo le da espacio luego de ver la reacción de Maia) ¿te encuentras bien?
Maia
 (sonrojándose)… si… yo…
Maia
 (viendo a Kyo, cubriéndose el rostro con la sábana y hablando cohibida) ¿todavía no te han atendido?
Kyo
debes estar muy nerviosa, la señorita Kikyo te dejó como nueva
Maia
 (metida hasta las mejillas en la sabana) Kyo, respóndeme…
Kyo
eh… (Kyo se revisa a si mismo con las manos mostrando no estar herido) si, no tengo nada, hiciste un buen trabajo apoyándome en el combate, jajaja (ríe animado)
Maia
me alegra saber eso… pero, ¿que tienes ahí entonces?
Kyo
ahh ¿esto? (señalando la venda en su rostro) no es nada, solo una marca que me dejó la batalla
Maia
 (con una mano que saca por fuera de la sabana le hace un gesto para que se acerque)
Kyo
 (sonrojado, Kyo se acerca a Maia)
Maia
 (le coloca una mano en el rostro, encima de la venda) ¿me dejarías curarte esto?
Kyo
 (Kyo se sonroja aun mas) bueno yo… quería conservarla como una marca de combate pero… (avergonzado) si lo deseas puedes hacerlo
Maia
Una… ¿marca de combate?
Kyo
¡ah! es una tontería de hombres, no tiene importancia, jajaja (sonríe amistosamente) nada de que preocuparse
Maia
 (sonríe levemente)… y esa tontería de hombres… ¿no podrías dejártela para otro lugar que no fuera tu rostro?
Kyo
le podría pedir al tal Sasuke que me corte en un costado, así no sería tan visible jajaja (ríe jugando)
Maia
 (Maia baja la mirada, su mano cae y se aferra de la ropa de Kyo a altura de su estomago, halando ligeramente de él)... no bromees con eso Kyo… No me gusta ver a las personas que quiero resultar heridas…
Kyo
jeje… (sonrojado de nuevo) lo siento, solo trataba de seguir el juego, yo también me preocupo por las personas que quiero (buscando los ojos de Maia)
Maia
 (se cruzan las miradas, quedándose así por unos minutos)
Kyo
Maia yo...
Maia
 (Maia se sonroja intensamente, y aparta la vista de Kyo) Eh… yo… eh… ¿podrías salir un momento? Quisiera… cambiarme…
Kyo
 (Kyo se sonroja y se pone de pie) ¡cambiarte!… (da media vuelta) claro… ¡ya me retiro! (y sale del cubículo)


Maia se aparta la delgada bata de enfermería. En su pierna solo queda una mancha alargada, a modo de cicatriz. Pasa su mano sobre la suave piel alrededor de su cuello, intentando encontrar evidencia de sus heridas.
Como si todo hubiera sido un sueño…- piensa para sus adentros.
En lugar de la ropa que solía usar, encuentra un conjunto nuevo, hecho a su medida de un diseño similar al anterior.
Ni el uniforme mantiene sus heridas… realmente, como un mal sueño…-
Se viste pausadamente, deteniéndose a contemplar los accesorios que se encontraban debajo de la ropa. Se coloca el brazalete de Akane en un brazo y el brazal distintivo del equipo especial en el otro. Se detiene al ver su collar, guardándolo en lugar de colocárselo. Sale del cubículo y encuentra a Kyo esperándola.  

Kyo
veo que ya estas lista... (Kyo nota la ausencia del collar) Maia, creo que olvidaste tu collar adentro (señalando el cubículo)
Maia
Ah… eh, no… yo… (se sostiene un brazo con el otro, con una actitud avergonzada, y levanta la vista para ver a Kyo a los ojos)
Kyo
 (Kyo se sonroja nuevamente al ver a Maia directamente a los ojos)
Maia
 (vuelve a apartar la mirada, apenada y viendo hacia el piso) ¡ah!… eh… creo que debería ir- ¡deberíamos! Irnos…ya…no creo que sea necesario quedarme aquí mas tiempo
Kyo
¿ya te dieron de alta? (mirando en otra dirección diferente a la de Maia)
Maia
eh... ¿de alta? (volteando en busca de alguna de las encargadas de la clínica) cierto, me había olvidado…

Kyo busca a Kikyo para informarle que Maia ya había despertado y deseaba retirarse. La doctora se acercó al cubículo de Maia para encontrarla completamente vestida.

Maia
 (rápidamente junta las manos en una reverencia) lo siento, no tenía intenciones de causarle inconvenientes
Kikyo
Por los momentos has sido una buena alumna y una paciente muy tranquila, jaja (ríe amistosa), no te preocupes, puedes retirarte,  puedo encargarme del acta sin que estés aquí
Maia
 (hace una reverencia nuevamente) muchas gracias por cuidar de mi, maestra
Kikyo
ve con cuidado, Teniente Maia
Maia
¿oh? (levanta la mirada rápidamente, viendo a Kikyo, luego sonríe)
Kikyo
 (Kikyo da la espalda y con un gesto de la mano indica una despedida silenciosa)
Kyo
De seguro se preocupa por ti (sonriendo)
Maia
 (Maia se da la vuelta y se acerca a Kyo) si… es una excelente maestra
Kyo
olvidé darte esto (muestra una maleta mediana y un sobre), son tu nueva armadura y un sobre con documentos
Maia
Ah… gracias… no tenías que hacerlo…(la toma, colocando su mano sobre la de Kyo)
Kyo
 (Kyo se sonroja y retira gentilmente la mano de la maleta)

Maia sigue su mano con la mirada, hasta encontrar la mirada de Kyo. Kyo le devuelve la mirada. Maia da un paso adelante, cerrando la distancia entre ellos. Aparta la mirada con timidez buscando decir algo. Kyo se acerca también, despacio y con prudencia. 


Maia
Kyo...
Kyo
Maia... yo... eh...
Maia
uhm...

Maia regresa sus ojos al rostro de Kyo, ahora muy cerca del suyo. Respirando agitadamente, siente el rostro acalorado y una acelerada palpitación en su pecho, abrumada y sin palabras. Entonces Kyo respira profundo sin apartar la mirada, cierra la corta distancia que los separa sin vacilar. Maia cierra los ojos con sorpresa, sin saber que esperar. Al sentir la suave presión en sus labios, le responde llevada por sus propias emociones. Los brazos de Kyo la rodean con gentileza. Ella deja caer su equipaje, perdida en el momento. Su mente queda en blanco, ahogada bajo un caleidoscopio de sensaciones.

Pasan segundos y minutos. Súbitamente, Maia se separa de Kyo. Con una expresión de vergüenza e incredulidad, se aleja varios pasos con la mirada baja. Se lleva una mano a los labios y la otra a su pecho, presionando con fuerza como si intentase aplacar el retumbar de sus latidos. Kyo se queda en silencio, confundido, mientras espera de Maia alguna reacción. Desconcertada, Maia bordea sus labios con los dedos, recreando en su mente lo sucedido. Levanta el rostro con lentitud hasta ver a Kyo. Todavía confundida y sin saber como manejar sus emociones, se voltea alejándose apresuradamente. Un sentimiento de derrota se apodera de Kyo. Intenta seguir tras ella pero tropieza con la pesada armadura a sus pies, cayendo de rodillas al suelo. Alcanza a llamar su nombre una vez, solo para darse cuenta que ya era muy tarde. El joven guerrero golpea el suelo con frustración.



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