30/4/00

Diario de Maia – Día 120




He estado hablando con Shizuru estos días. Le he mostrado un poco la ciudad, pero la mayoría del tiempo nos quedamos cerca de la sede de la organización. Le he hablado de las cosas que he visto en mis viajes, y ella a su vez me ha contado de los suyos. Su compañera, una chica llamada Natsuki, es un poco distante pero se nota que está muy apegada a mi hermana. Le he hablado superficialmente de Kyo –todavía no tengo el valor de contárselo todo- pero por ahora parece que aprueba que siga a mis propios sentimientos. Eso me hizo sentir más aliviada. También tuvimos un enfrentamiento amistoso en la sala de prácticas, con las mismas reglas que en casa. A pesar de haber mejorado, Shizuru también ha mejorado mucho y ganó al hacerme caer. Esperaba poder ganarle al menos una vez, pero parece que tendré que entrenar más.

Hoy deberíamos haber salido a la próxima misión, pero Tsuna, Kwan y yo no saldremos hasta mañana. Resulta que para ésta misión, Zio pensó en un plan que involucra un dirigible que compró Tsuna. A la velocidad que iríamos, nos tomaría solo un par de días llegar al desierto de Si Wong. Zio, Ling, Roland y el mayor Elrick van primero por tierra, de modo que salieron hoy por la mañana para que todos llegáramos al mismo tiempo. Ya que vamos en el dirigible de Tsuna, le dije a Shizuru que podía acompañarnos si lo deseaba. Así podrá ver lo que hago en la organización, y por otro lado tendremos una sanadora adicional.

También tuve un encuentro con la suboficial de Mustang, Liza Hawkeye. Es una mujer fuerte y disciplinada del ejército de la Nación del Fuego. Me sorprendió mucho que coincidiéramos en el almuerzo, nunca la había visto comer con los demás miembros. O a cualquiera del grupo de Mustang, de hecho. Fue una experiencia extraña, hablar fuera de un entorno formal. Parece una persona amable y dedicada. Tuvimos una comida agradable.

No esperaba que me compartiera las intenciones del coronel de incluirme en su grupo de suboficiales. Honestamente, no sé si pueda serle de mucha ayuda de todos modos, contando a todas las personas capaces que ya trabajan con él. Me acordé de un comentario que me hizo Kwan ayer, sobre el documento que permite nombrar a un suboficial. Es una de las ventajas de nuestro nuevo rango. No lo había pensado, por lo que pasó con Kyo, pero ciertamente tenemos ese recurso ahora. De modo que también le pregunté a Liza sobre eso. No olvidaré lo que dijo : Un suboficial debe ser alguien a quien se le tenga completa confianza, alguien a quien se le estará confiando la vida y la información que podría perjudicarte.

Alguien que me acompañará en las cosas importantes.

Me conmovió la manera en que habló sobre escoger un suboficial. Me hablaba con pasión al respecto, sin esconder el hecho de estar orgullosa –y en especial contenta- de ser la suboficial de Mustang. Se le notaba más alegre, aunque sus expresiones era más serias al hablar del trabajo. Me parece que es una relación complicada la que tiene con el coronel. Después de todo lo que he oído de Ling, Kwan y Akane sobre el matrimonio y las parejas, la descripción de Liza es lo que más se asemeja. Una relación en la que ambos confían y se apoyan el uno al otro. Si no fuera por ser militares, diría que están casados.

¿debería permitirle a Kyo ser mi suboficial? Sé que puedo confiar en él, me lo ha demostrado de varias maneras… Pero no estoy segura si quiero permitirle ponerse en esa posición. No tengo manera de prever el tipo de misiones que tendremos que cumplir.

Tal vez el señor Havok y los demás me puedan dar sus opiniones sobre este tema.

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