Reporte de Acciones de Respuesta (Cont.)
Situación: Ataque de fuerzas hostiles a gran escala.
(Fragmento. Pag. 4)
-Nota: Elimínese del registro oficial aquellos fragmentos demarcados, bajo la cláusula de protección al orden público-
[…] Sin embargo, ya para este momento casi todos los miembros de la organización ya se encontraban en camino al lago Laogai. Cabe destacar la orden del General de Brigada Lord Il Palazzo indicando que los miembros restantes defendieran el palacio, ya que colocará a los alférez Kwan Illmeth, Maia Fujino, Roland Cacique, Tsuna Sawa y Zio Kyujitsu en el lugar donde demostrarán su ingenio y capacidad en la defensa de la Reina Tsunade. Otro dato de mención es el que ellos hayan sido los miembros de mayor rango en el lugar durante las maniobras de defensa, hasta que lograron recibir respaldo de miembros de mayor rango en contra de los generales enemigos. Por lo tanto, de este punto en adelante, el informe de concentrará en las acciones de los individuos mencionados y los cerca de 40 miembros regulares que los apoyaron. Según los reportes de varios de estos regulares, los alférez lograron divisar a la nave principal de la fuerza atacante desde mucho antes de tocar tierra, con lo que lograron preparar defensas adecuadas. Como se describe al comienzo de este documento, la alarma de emergencia proveniente de las instalaciones bajo el lago (presuntamente iniciado por enemigos infiltrados en la organización) tenía como objetivo la distracción y esparcimiento de nuestras fuerzas. Esta nave, llamada “Rengoku” por los soldados enemigos detenidos, transportaba de manera furtiva a través del cielo nocturno una fuerza de ataque con el posible objetivo de asesinar a la Reina y a los demás miembros de su comitiva, incluyendo a los emisarios que se encontraban con ella al momento del ataque. Los alférez, al ver el inminente arribo de la nave enemiga, preparan el área de aterrizaje para contener a los invasores. La alférez Maia Fujino envió a uno de los miembros regulares en busca de refuerzos entre el personal que todavía quedara cerca del edificio central. El alférez Zio Kyujitsu dirigió a sus iguales Roland y Kwan en preparar el terreno. Posteriormente separó a los miembros regulares por habilidades, asignándole un grupo a cada uno de los alférez de la siguiente manera: Los maestros tierra seguirían las órdenes de Roland Cacique; los maestros fuego seguirían al alférez Tsuna Sawa; los regulares sin control de los elementos trabajaran en la retaguardia deteniendo a los soldados enemigos que lograran atravesar las líneas del alférez Zio Kyujitsu. Los maestros agua respaldarían a la alférez Maia Fujino como apoyo.
El combate comenzó con una gran desventaja en números para el grupo de alférez. Basados en el número de enemigos capturados se estima que la fuerza atacante contaba con al menos 300 miembros. A pesar de estas condiciones, las tácticas del alférez Zio y la valentía de todos los presentes lograron detener el avance de los soldados enemigos. Sin embargo, algunos generales de las fuerzas atacantes lograron evitar el bloqueo, entrando en el palacio para cumplir con su objetivo.
El grupo de defensa se divide; El alférez Zio envía a una habilidosa maestra tierra a detener a uno de los generales que había logrado saltar desde el dirigible hasta el techo del palacio, pero poco después otro miembro de la fuerza enemiga logra atravesar el bloqueo. El grupo de la alférez Maia deja su posición tomando la iniciativa de ingresar al palacio por su cuenta.
Liderados por el indiscutible sentido del deber de la alférez, el grupo de maestros agua le hace frente a un guerrero gigante posteriormente identificado con el nombre Fuji, acompañado del estratega enemigo Saitsuchi. Exhibiendo una calma prodigiosa en el campo de batalla, la alférez Maia se adelanta a tomar la delantera removiendo el elemento táctico del enemigo, congelando a Saitsuchi. Seguidamente, intenta limitar el movimiento del gigante mientras elude el filo de su descomunal arma. Imitando su estrategia, los miembros bajo el mando de la alférez la apoyan mientras poco a poco atrapan la mitad inferior del gigante en hielo. Los maestros agua luchan eficientemente contra el gigante antes de que este usara su descomunal fuerza física para destruir el suelo mismo del palacio, ocasionando que el equipo de maestros agua cayeran en el lago subterráneo que antiguamente se usaba como ruta de escape del palacio. Colocando como prioridad a los miembros de menor rango, la alférez Maia los mantiene secos y a salvo hasta que logran encontrar el camino de vuelta al palacio.
Mientras tanto la batalla en la entrada del palacio continuaba. Al notar que habían logrado disminuir las filas enemigas, el alférez Zio deja a cargo de las fuerzas enemigas restantes a los capaces Roland Cacique y Kwan Illmeth, para dedicarse a asistir a la unidad de la alférez Maia en la defensa de la Reina. Intentando seguir los pasos de la alférez Maia, el alférez Zio ve su camino interrumpido por poderosas explosiones provenientes de una de las paredes exteriores del palacio. Allí encuentra a la teniente de la Nación del Fuego, Liza Hawkeye, luchando junto a la regular maestra tierra contra dos de los generales de las fuerzas enemigas: el genio volador Henya Kariwa y el experto francotirador Hoji Sadojima. Temiendo por la vida de alguien ajeno a la organización, el alférez Zio en un acto puro siguiendo los valores de la organizaron le ordena a la regular a apoyar a la teniente Hawkeye mientras él mismo continuaría solo por el complejo Real. En ese momento, habiendo respondido el llamado de ayuda enviado por la alférez Maia, el mayor Edward Elric y el alférez Alphonse Elric ingresaban al palacio por uno de sus costados, encontrando a la seguridad Real neutralizada. En su avance por el complejo interno del palacio, Los hermanos Elric se encuentran con el alférez Zio. El trío encuentra a quien sería identificado como la mano derecha del líder enemigo, un maestro espadachín de nombre Soujiro Seta. Comprendiendo la situación, el mayor Edward le facilita el avance al alférez Zio, quedándose atrás para detener junto a su hermano al general enemigo.
Mientras eso sucedía en el interior del palacio, la pelea en la puerta principal había terminado; las valerosas fuerzas de defensa resultaron victoriosas, superando sin bajas una desventaja de 8 a 1. Los alférez deciden encargarle la supervisión de los enemigos capturados a los miembros regulares, mientras ellos mismos ingresaban al palacio para apoyar a sus compañeros. Mientras avanzan por el laberinto de pasillos del palacio, se encuentran con el grupo de la alférez Maia, quien ingresaba al palacio por uno de los pasadizos secretos. El grupo de alférez continúa su camino por el palacio hasta que son atacados por otro general enemigo, el lancero ciego Usui Ounuma. La velocidad y tácticas del enemigo resultan mayores que las habilidades de combate del grupo y su avance se ve frenado por completo. Después de recibir numerosas heridas de la lanza enemiga, logran desarmarlo con un ataque en conjunto entre los maestros tierra y la maestra agua, tomándolo por sorpresa. Esto les da el tiempo necesario para que el alférez Tsuna Sawa destruyera el arma enemiga con su fuego mientras le permitía al resto del grupo recuperarse de sus heridas. Pero en breve se ven asediados de nuevo por el incansable atacante. Los cansados alférez se ven imposibilitados para rechazar el repentino ataque pero son salvados en el último momento por un ataque del Coronel de la Nación del Fuego, Roy Mustang, quien había acudido a la escena para prestar su ayuda y fue informado de la situación en el palacio por los maestros agua que recién habían salido. Una vez inmovilizado el lancero Usui, el grupo se dirigió a la sala del trono, donde encuentran al alférez Zio inconsciente y con graves heridas. El joven recupera la conciencia y les informa que el enemigo ya había logrado llegar a las puertas de la cámara de seguridad donde se encontraba la Reina.
El coronel Mustang infiere que el objetivo real del ataque es el asesinato de la embajadora de la isla Arbitri, lo que causaría un gran desbalance político y probablemente llevaría a una nueva guerra. En este momento el mayor Armstrong, que también había recibido el llamado de ayuda, entra a la sala seguido por el gigante Fuji. Para preservar la paz entre naciones, el coronel Mustang les ordena a los alférez de la organización que prosigan para detener al líder enemigo Shishio, mientras él se quedaría junto al mayor Armstrong deteniendo al gigante. Temiendo que la situación fuera demasiado peligrosa para los miembros bajo su mando, la alférez Maia envía a los maestros agua a ayudar con los prisioneros afuera del palacio. Los cinco alférez continúan su camino hasta encontrar en la antesala de la guardia real al espadachín Soujiro Seta combatiendo con uno de los guardias reales, el Coronel Lord Suzaku Kururugi. Los maestros tierra Kwan y Roland rápidamente lo ayudan, logrando detener al peligroso espadachín. El guardia personal de la reina les ordena mantenerse en ese lugar mientras va a enfrentar a Shishio a las puertas de la cámara de seguridad. El grupo, sin embargo, se acerca para brindar su ayuda, descubriendo que el guardia en armadura blanca había logrado detener el avance de Shishio mas no así evitar que entrara en la cámara. A pesar de sus heridas, el alférez Zio se dispuso a ayudar al guardia real mientras la alférez Maia regresaba a pedir el apoyo de sus superiores.
Afortunadamente, para el momento en el que escucha de la terrible noticia, el mayor Armstrong y el coronel Mustang ya habían conseguido la delantera en su lucha contra el gigante y en breve consiguieron derrotarlo para acudir en ayuda de la Reina y su comitiva.
Sin reparar en su seguridad personal, el coronel Mustang llega a las puertas de la cámara de seguridad para enfrentarse con Shishio. Gracias a los esfuerzos de las guardaespaldas de la embajadora Euphemia, La Reina es puesta a salvo lejos de la pelea. El coronel y el guardia Real Suzaku se enfrentan al líder enemigo, atacándolo sin limitaciones. Superado en número, Shishio usa su velocidad superior para escapar del combate en un desesperado intento por completar su objetivo. Cruza su espada con las guardaespaldas de la embajadora Euphemia, combatiendo a escasos pasos de La Reina. Pero he aquí, que el enfrentamiento con el coronel Mustang cobra importancia al haberle drenado toda la fuerza vital al asesino, y por fin al enfrentarse contra dos oponentes nuevos, su cuerpo colapsa por su propia cuenta bajo el peso de las batallas anteriores.
Los miembros de la organización comenzaron su retirada, buscando los servicios médicos de emergencia. Tan repentino como comenzó, el ataque fue frustrado por las acciones de cinco alférez que reaccionaron pronta y valerosamente ante la situación, la habilidad de la comitiva diplomática de la Embajadora Euphemia para manejar la crisis y la afortunada intervención de un oficial ajeno a la organización que demostró a través de sus acciones su preocupación por conservar los valores representativos de la organización.
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