Querida Princesa:
Han pasado muchas cosas desde la última
vez que te escribí. En varias ocasiones temí por mi vida. En una, incluso me
preparé para lo peor. Pero ahora, después de haber pasado por todas esas
horribles vivencias, me siento agradecida y feliz de estar viva. En muchas
maneras, podría decirse que comienzo a restarle importancia a las trivialidades
que me aquejaban en casa y que fueron el motivo de mi partida. Me estoy
involucrando sin quererlo en algo mucho más grande que yo o mis compañeros.
Pero mientras a diario me esfuerzo en no volverme un peso muerto para aquellos
que dependen de mí, algunas pequeñas alegrías hacen que mi viaje sea llevadero.
Entre tales alegrías se encuentra haberme
encontrado con la Doncella. Por los próximos días nos contaremos historias de
nuestros viajes, aprovechando que su escolta se encuentra lejos. Ella te envía
saludos y agradecimiento por el apoyo que me has brindado.
Otra de tales alegrías es la nueva
compañía que he encontrado. Pasamos algún tiempo juntos, conociéndonos mejor.
Después de eso, requerí de su ayuda y no vaciló en otorgármela. Juntos vencimos
un obstáculo difícil en mi travesía. La emoción se juntó con mis sentimientos y
formaron un llamado difícil de callar. Fue un momento que me confundió en gran
medida. Ahora mismo me cuesta verlo sin recordar lo sucedido y traer las dudas
de vuelta a mi mente. Desearía poder consultarte en persona.
Con respecto a tu propia situación, solo
puedo aconsejarte que sigas tu corazón y no permitas que te apresuren. Conoce a
quienes quieren ser tus compañeros y elije solo a quien tu misma quieras
acompañar. Como lamento no poder acompañarte para un momento de tal importancia.
Princesa, el mundo es más grande de lo
que jamás imaginarías. Cuando se piensa conocer algo, un nuevo misterio aguarda
al otro lado. Lamentablemente no puedo decir que todo sea en buenos ánimos. El
mundo parece seguir herido por la guerra y sus heridas corren profundo,
sangrando rencor. Ya no se trata de tener un lugar que me aleje de mis
propios problemas. Se trata de hacer lo posible por aliviar los problemas de
otros. Mis compañeros dependen de mí y yo de ellos, mientras hacemos lo mejor
posible por curar las heridas de la guerra. No importa lo que pase, no me
arrepiento de nada.
Espero verte de nuevo en algún momento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario