La luz se filtra de manera antinatural a través de las altas ramas de un árbol. La iluminación parece venir de ningún lado y de todos a la vez. En las gruesas raíces que sobresalen de un mar de niebla, descansa una criatura peculiar. De cuerpo alargado, patas cortas y pelaje oscuro, la extraña criatura parecía haber caído en un estado de inconsciencia mientras se encontraba deambulando despreocupadamente. La postura incómoda de su cuerpo le hubiera dicho a cualquier observador, que con seguridad no estaba de esa manera por voluntad propia. Pero no había nadie más.
Un sutil movimiento rompe con la monotonía del entorno. La cola aplanada de la criatura cobra vida con pequeños movimientos, mientras el resto del cuerpo la sigue con somnolencia. En la lejanía se escuchan ecos fantasmales de criaturas míticas. La criatura abre los ojos y se incorpora. La vista solo alcanza a distinguir los primeros metros de un espeso bosque. Abre el hocico y emite varios gemidos suaves, como si intentara llamar a alguien. Se sobresalta al descubrir sus propias patas delanteras, siguiendo a este descubrimiento una nerviosa revisión de su propio cuerpo. Su flexibilidad le permite ver, sin entender, el largo de su cuerpo, la fuerza de su cola, los dedos palmeados en sus patas traseras y las garras prensiles de sus patas delanteras. Una criatura como ningún animal que exista en el mundo. La confundida criatura intenta levantarse sobre sus patas traseras, pero cae torpemente al intentar caminar con ellas. Incluso con sus cuatro patas, le resulta un esfuerzo considerable desplazarse hacia el borde de la inmensa raíz. Descubre un pozo de agua atrapada entre las raíces, acercándose a este con una actitud familiar. Al llegar al borde de la pequeña piscina, se alza nuevamente sobre sus patas traseras, moviendo las delanteras de una manera peculiar con mucho esfuerzo. Repite el movimiento, con mas esfuerzo y exagerando todos sus gestos, pero sin ningún resultado aparente. Derrotada, la criatura regresa al lugar donde había despertado. Se recuesta sobre la raíz, mientras ve cambiar lentamente los caleidoscópicos colores por encima del árbol. Está amaneciendo en el mundo de los espíritus, y una pequeña nutria intenta descansar sobre la raíz de un árbol.
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