23/3/00

[ La vida sigue ]




Dos dias han pasado desde su llegada a la isla Roku. Tras esperar sus nuevas ordenes, el grupo se embarca en una nueva misión de escolta en rumbo a Ba Sing Se. Habiendo descubierto las nuevas debilidades inherentes a su condición, los ánimos estaban decaídos. A pesar de todo, Maia se ve más animada que antes. Ya logra hablar de manera normal con cualquiera, aunque todavía no ha recuperado su buena disposición. Ling se le acerca al notar su mejoría, hablando con ella de manera casual y expresándole su alivio al ver que se está recuperando. La joven Maia responde la conversación, sin hacer mucho esfuerzo por ocultar su falta de animosidad. Al encontrarse con la interrogante de Ling sobre su mejoría, ella le responde “entendí que sigo viva”, en un tono que deja entrever que no está del todo satisfecha con su propia explicación. Ling la intenta animar, poniendo en perspectiva lo que les ha ocurrido, considerando que tal vez en un mañana verán que valió la pena el sacrificio. La manera en que su amiga se expresa la hace sospechar que se refiere a algo que le está ocultando en este momento, pero la curiosidad no es suficiente para empujarla a darle voz a sus dudas. Interpretando el comentario de una manera diferente, le responde que ciertamente agradece la solución a su problema, puesto que al menos lograron mantenerse con vida. Una nueva vida a la que va a hacer valer de ahora en adelante. 

Ling siente que no comprende el verdadero significado de las palabras de su amiga, pero al ver como su expresión se apagaba al dejar ver una sombra de desesperanza, pone su propia curiosidad a un lado para intentar subirle ánimos nuevamente. 

Habiendo logrado distraerla de su depresión, le recuerda lo preciada que es su amistad para ella, prometiéndole que la apoyará en los malos como en los buenos momentos. Maia se conmueve al escucharla, haciendo un esfuerzo por sentirse menos deprimida. Le contesta a su vez que agradece haber encontrado a una buena amiga como ella.

Luego de unos minutos en silencio, Maia busca reanudar la conversación preguntándole a Ling sobre sus planes para el futuro. Ling responde confesando sus temores sobre haber perdido el rumbo en su vida. Después de haber capturado a la persona que la crió y la razón por la que había decidido unirse a la organización, se sentía perdida. Antes de que Maia dijera algo, Ling la interrumpe comentando como por ahora se concentra en nuevos temores y nuevas metas que son demasiado nuevas para que definan por completo su vida, pero que no deberían preocupar a Maia. La maestra agua entiende y cambia el tema de la conversación. Se cuestiona sobre las misiones de la organización y el verdadero valor que puedan tener sus acciones para el mundo. Ling le responde con determinación, convencida de que cualquier acción por pequeña que parezca afectará al bienestar del mundo con el tiempo.

Maia le responde luego de pensarlo por unos minutos. Ella decide que también va a continuar, en parte por su situación familiar. Pero ahora, la razón con más peso es que en la organización ha sido la primera vez que se ha sentido útil y necesitada por otras personas. Sin embargo, teme por la manera en que siente que los utilizan como meras herramientas sin considerar sus verdaderas habilidades o disposición. Teme que nadie repararía en si viven o mueren realizando una misión, comentando alarmada su deseo de querer realizar sus metas personales lo antes posible. Entendiendo que Maia no quiere discutir sus metas en este momento, Ling le habla sobre lo parecido que es su situación a como era la vida en el desierto, donde aquellos con menor influencia son usados sin sentido por quienes logran mayores posiciones. “Si uno trabaja duro puede llegar a marcar la diferencia para las personas que lo necesitan” afirma Ling. Maia esta de acuerdo y declara que no piensa dejar que la usen de esa manera, pensando trabajar para obtener un mayor rango y evitar por si misma ser lanzada a situaciones riesgosas que no representan nada para ella. A pesar de apoyarla al respecto, Ling siente que no estaría preparada para esa responsabilidad, prefiriendo mantenerse a salvo en el anonimato de los rangos inferiores. Maia le ofrece su comprensión, concluyendo que al menos ella no está atada a la organización, pudiendo marcharse si las cosas resultan demasiado complicadas. Pero en su caso, Maia comenta con resignación que su mejor estrategia es lograr mejores conexiones dentro de la organización, para poder tener mas control de sus misiones sin perder la protección que le dan. Ling cierra la charla reafirmando su decisión de apoyarla como amiga y, de ser necesario, como oficial de la organización.

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