20/3/00

Diario de Maia - Día 80





Parece que ha pasado toda una vida desde la última vez que escribí. Han pasado muchas cosas…

Tsuna y Kwam…Ling y Zio… parece que tenia razón sobre ellos. La misma noche que escribí por última vez, Ling yacía en la cama de Zio. Ling no me dijo hasta unos días después, cuando el silencio de Zio comenzaba a traerle dudas sobre su decisión. No sabia que una pareja hiciese ese tipo de cosas antes de casarse. Ling fue muy abierta al respecto, y me explicó muchas cosas sobre de las que no sabia nada. Pensaba que estarían comprometidos, pero Ling lo negó sin dudarlo. Creía saber suficiente sobre las relaciones entre un hombre y una mujer, pero después de hablar con Kwam, ya no estoy tan segura. Ya no se que tipo de relación tienen, parece todo tan complicado. En cierto modo es un alivio saber que todas las estrictas obligaciones sociales quedaron en casa. Según Kwam, ella y Tsuna son “novios”, lo que es como estar comprometidos pero con menos responsabilidades. Aparentemente ella todavía no esta segura de querer formar una familia, por lo que todavía no están comprometidos. Me parece bastante conveniente, poder elegir que tipo de relación tienen. Claro que, desde un principio ellos están juntos porque así lo quisieron. No pensé que las cosas fueran tan diferentes en otras culturas. Me da un poco de envidia por Ling, se ve muy feliz últimamente.

Pero me estoy adelantando un poco. Después de salir de la residencia de Tsuna, nos detuvimos por una noche en el circo de Zio. Parece que fue una gran coincidencia encontrarlos aquí (¡porque se trata de un circo ambulante!). Una terrible coincidencia. El espectáculo en sí, es divertido. No hacen nada que no haya visto hacer ya a alguien del grupo, aunque entiendo de donde Zio sacó sus ideas sobre la “magia”. Realmente es mas sorprendente cuando nadie sabe lo que ocurre, y es mas dramático con el ambiente adecuado. En el circo conocimos a la familia de Zio. Sus padres parecen agradables, pero sus hermanos son de lo peor. Son gemelos, tan parecidos que no es posible diferenciarlos a menos que se vistan diferente (y por supuesto, no fue así).

Uno de ellos tomo un interés en mi. Me dio miedo, fue mucho peor cuando conocí a Kyo. Al menos él tenia la decencia de alejarse si me mostraba incómoda con su cercanía. Pero este chico, me pone nerviosa de solo recordarlo. Era tan insistente, y un cruel manipulador de palabras. Me elogiaba y era amable al principio. Insistente, pero amable. Pero de un momento a otro sus palabras se volvieron hirientes. Frías. Como si me arrojasen al mar sin llevar ropa encima. Me llamó una chica de corazón helado, una mujer fría sin sentimientos. Me dolió. Por suerte no nos quedamos mas en ese lugar, y al dia siguiente Ling me subió los ánimos. No le conté lo que pasó, no quería recordarlo. Aun así me ayudó mucho.

Luego, unos días después encontramos el solsticio a tiempo en el destino del señor Ginko.
No sé por que nos pasan estas cosas.
Ese día el señor Ginko nos informó que habíamos sido infectados por mushis. Los mushis son seres que están entre los vivos y los espíritus, no son completamente espíritus o completamente seres vivos. Es por eso que la mayoría de las personas no puede verlos. Esos seres contaminaron nuestros cuerpos y nos hubieran causado la muerte. Al menos a algunos, creo que Zio y Roland no hubiesen muerto. A la pobre de Ling la infectó un mushi que consume el calor de las cosas. Solo tenia una semana mas de vida, hasta que muriese congelada… tal vez sea la razón del frió que la llevó a buscar la cama de Zio. El de Kwam roba la luz; el de Roland, los sonidos. Tsuna hubiese perdido lentamente sus recuerdos hasta finalmente perder la razón. Zio comenzó a hacer realidad sus sueños y pesadillas. Creo que su mayor temor era ser un peligro para su familia. Y para Ling. Yo… yo tomé agua de un triste charco en el desierto… y me hubiese convertido en agua eventualmente, después de un mes de una tortuosa transformación. Por fortuna, el señor Urahara, el dueño de la casa, nos dio una posibilidad de salvarnos y la tomamos. Ninguno sabia si regresaríamos vivos, pero valía la pena intentarlo. Íbamos a morir de todos modos. Nos abrió una puerta para cruzar con nuestros cuerpos al mundo espiritual. Suena como un cuento fantástico; mushis, espíritus, portales al mundo espiritual, el solsticio… pero fue real.

Horriblemente real.

Al cruzar, nuestros cuerpos se hicieron uno con el mushi que habitaba dentro de nosotros, logrando convertirnos en espíritus.

Esto solo lo supimos luego de regresar con el señor Ginko. Cuando llegamos al mundo espiritual, despertamos convertidos en animales mitológicos. No podíamos hablar como personas y fue un poco difícil encontrarnos nuevamente (no estábamos juntos cuando despertamos). El mundo espiritual es muy extraño. No se ve, ni se oye, ni se siente… normal. Después de mucho caminar, encontramos al Avatar conversando con los grandes espíritus. Intentamos pedirle ayuda, pero no nos prestó atención. Su partida señaló que el solsticio estaba terminando, y quedaríamos atrapados allí para siempre. Por fortuna (o desgracia), el espíritu patrón del ocaso, un manipulador espíritu llamado Midna, si se percató de nosotros. Ella hizo un pacto con Zio, y nos dio la habilidad de comunicarnos entre nosotros a cambio de ayudarla a encontrar un casco perdido. Aceptamos, pero Zio es quien tomó la completa responsabilidad del pacto. Mas tarde, nos ayudó a regresar al mundo mortal. El señor Ginko, Urahara y Zio estuvieron gritándose por un par de horas, atribuyéndose culpas y faltas de juicio. (¡Oh! Y ese señor Urahara, no tiene ningún respeto por la privacidad, ¡estaba leyendo mis cartas!). Al terminar, Ginko determinó que el mushi ya no era un peligro para nosotros, así que comenzamos nuestro regreso a Ba Sing Se. Para seguir en contacto, le dio a Zio un objeto llamado “capullo de uroh”. Tiene la habilidad de enviar y recibir mensajes escritos en papel.

Ya en este momento, no se que creer y que no. Todo suena como un cuento para asustar a los niños. ¿quién hubiera pensado que el mundo de los espíritus seria tan tangible para la gente ordinaria? Y ahora, nosotros somos mitad espíritus… igual que los mushis. Zio nos advirtió que si usábamos nuestras habilidades espirituales, nos volveríamos cada vez menos humanos hasta convertirnos completamente en espíritus. Buscar el casco de Midna nos pondría continuamente en peligro hasta encontrarlo, pero no me importa. Gracias a él, logramos conservar nuestra vida. No dejaré que trate de resolver esto él solo, como si no tuviésemos nada que ver. Tal vez se ponga terco una vez que lleguemos a Ba Sing Se, pero va a tener que acostumbrarse a mi compañía, jajaja.

Además está la corte marcial de Zio… creo que se me ha olvidado escribir sobre eso. Antes de partir, Zio mencionó algo sobre una corte marcial. No me quiso explicar y no había vuelto a preguntarle hasta que regresamos del mundo espiritual. Estaba murmurando preocupado sobre la corte marcial y bromeando con Ling sobre visitas en prisión. Fue bastante preocupante. Cuando le pregunté me explicó que una corte marcial es un juicio militar, en su caso por haber desobedecido ordenes. No me quiso decir que había hecho, pero tengo una fuerte sospecha de que estaba protegiendo a alguno de nosotros. Solo se me ocurre que sea por mi…o por Ling. Tal vez la iban a enviar lejos de nosotros, o tal vez… tenga algo que ver con sus orígenes en el desierto. Me acuerdo de escucharla decir que también era una “criminal”, pero no puede ser nada demasiado serio. Seguro Zio esta haciendo suposiciones exageradas de nuevo, y eso lo metió en problemas. De seguro no es nada grave, el no es el tipo de persona que se busca mas de lo que puede manejar.

En este momento estamos camino a la isla Roku, donde se encuentra la base de los Qiu He de la Nación del Fuego. Según la normativa de la organización, debemos reportarnos a la base Qiu He mas cercana y recibir nuevas ordenes. Por lo que entiendo, la nueva misión nos llevaría de vuelta a Ba Sing Se. No puedo esperar.



No hay comentarios:

Publicar un comentario