El presente documento se le presenta al ilustrísimo patrón de la aeronave Dragón de Plata, con respecto a una revisión extraordinaria del sueldo pagado a mi persona, piloto de esta magnífica nave. He tenido la oportunidad de obtener información de primera mano sobre los riesgosos riesgos que se pueden correr durante la normal operación de esta magnífica nave bajo las ilustrisísimas órdenes de su capitán y propietario, Tsuna Sawa. Tal información ha llegado a mí por medio de testimonios de la tripulación y pasajeros de esta nave durante su más reciente viaje, y los colocaré a continuación:
Primer testimonio: Roland Cacique
Este respetable miembro de la organización Qiu-Hè habló sobre su misión de capturar a un individuo que "cuando duerme se transforma en una criatura gigante de arena, tan grande que ni 20 hombres podrían llevarla a la justicia". He visto personalmente a los areneros lograr trucos interesantes con la arena, pero causar tal impresión en un maestro tierra es algo bastante notable. Su relato continúa para informar que ese monstruoso ser destruyó un palacio entero. Pero su mayor impresión vino de uno de los guardaespaldas del individuo-criatura, una chica con tal proeza en los cuchillos que parecía que atacaba con el mismo viento. Eso, ilustrísimo señor, es mucha proeza.
Segundo testimonio: Alphonse Elric
El hermano menor del mayor Edward. Claramente lo escuché decir que la ciudad entera de los areneros había desaparecido cuando un demonio apareció. También se encontraba presente cuando la criatura de arena destruyó un palacio entero. Escuchar sus palabras de alivio al relatar que la criatura desapareció al poco tiempo, solo enfatiza el riesgo potencial de su operación. Tambien comentó que ese objetivo-individuo-criatura ha estado prisionero en la zona de carga dentro de la pelota de metal que se encontraba allí. Esa preocupante información merece revisar protocolos de seguridad para viajes futuros, pero no será discutido en este documento. Lo que sí será discutido es la capacidad del mayor Edward. Arrancó piezas del recubrimiento metálico del casco con sus manos para poder apresar al individuo-objetivo-criatura. Su hermano se sintió aliviado de que el individuo-criatura-objetivo no fuese más la criatura gigante de arena. El individuo-criatura-objetivo se había convertido en la criatura de arena antes. No creo necesitar enfatizar más ese punto.
Tercer testimonio: Líng Shwán
No pude hablar mucho con la señorita Líng, pero su silencio melancólico decía suficiente. Tengo entendido que el joven que yacía en la camilla es su prometido. Ambos se enfrentaron a la criatura de arena, a uno de los guardaespaldas y al mismo objetivo-individuo-criatura que terminaron por capturar. El guardaespaldas los envenenó repetidamente con una marioneta. No conozco ningún titiritero que pueda pelear contra un maestro fuego y una maestra tierra al mismo tiempo. Tomaré esto como un indicio de laas rarezas peligrosas que pueden encontrarse durante la operación regular de esta magnífica aeronave.
Por todo lo expuesto en este documento, solicito humildemente a su acaudalada ilustrosidad, por mis continuados, discretos y leales servicios de piloto de aeronaves, un módico aumento a mi sueldo en el órden de 2000 piezas de oro.
Siempre al servicio de su generosidad,
El piloto Hàn Dú
El piloto Hàn Dú
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